Para los interesados en: Aprender euskera
Gero arte! (hasta luego!)
martes 12 de mayo de 2009
martes 5 de mayo de 2009
El hombre que calculaba


Capítulo III
1/2 + 1/3 + 1/9 = 17/18 menor que la unidad. De modo que el reparto de los 35 camellos entre los tres herederos no se habría hecho por completo; hubiera sobrado 1/18 de 35 camellos. Habiendo aumentado el dividendo a 36, el sobrante resultó entonces 1/18 de 36, o sea los dos camellos referidos en el reparto hecho por el “Hombre que calculaba”.
lunes 4 de mayo de 2009
Desserts
Els Nous Super Herois de Marvel
viernes 24 de abril de 2009
sábado 18 de abril de 2009
Romance del enamorado y la muerte
soñito del alma mía,
soñaba con mis amores,
que en mis brazos los tenía.
Vi entrar señora muy blanca,
muy más que la nieve fría.
—¿Por dónde has entrado, amor? ¿Cómo has entrado, mi vida?
Las puertas están cerradas, ventanas y celosías.
—No soy el amor, amante: Soy la Muerte, Dios me envía.
—¡Ay, Muerte tan rigurosa, dejame vivir un día!
—Un día no puede ser, una hora tienes de vida.
Muy deprisa se calzaba,
más deprisa se vestía;
ya se va para la calle,
en donde su amor vivía.
—¡Ábreme la puerta blanca, ábreme la puerta niña!
—¿Cómo te podré yo abrir, si la ocasión no es venida?
Mi padre no fue a palacio, mi madre no está dormida.
—Si no me abres esta noche, ya no me abrirás, querida;
la Muerte me anda buscando, junto a ti vida sería.
—Vete bajo la ventana donde labraba y cosía,
te echaré cordón de seda para que subas arriba,
y si el cordón no alcanzare, mis trenzas añadiría.
La fina seda se rompe; la muerte que allí venía:
—Vamos, el enamorado, que la hora ya es cumplida.
"El enamorado y la muerte" interpretado por los uruguayos Washington Carrasco y Cristina Fernández
Foto superior:
lunes 13 de abril de 2009
Bialet Massé - Cien años después
Documental, Sipnsosis:
Se compara el estado de los obreros de 1904 con el de los obreros de 2004, y las cosas siguen igual. Continúa el aislamiento, la pobreza, el desalojo. La diferencia, ahora, es que las máquinas pueden reemplazar a muchos trabajadores, como nos cuentan en Tucumán. El esfuerzo y los sueños inconclusos, las ganas de progresar, de defender lo que les pertenece, y el cansancio de la repetida frustración conviven a un mismo tiempo. Y es indignante escuchar a todos los que participan en este documental porque te das cuenta de lo mal que están las cosas, de lo mal que vienen estando desde antes de 1904...
Ese paralelismo trazado por el director Sergio Iglesias no resulta forzado, sino que refleja las aristas más críticas de un país que parece recoger el fruto de lo que durante un siglo fue sembrando. Tempestades, hambre, desidia, enfermedades de la pobreza, trato desigual amparado en los postulados de un capitalismo salvaje, todas estas postales encuentran un testimonio fiel en los párrafos más destacados del Informe sobre la situación de la clase obrera, encomendado al catalán radicado en Córdoba, en 1904 por el presidente Roca tras el éxito de la conquista del desierto.Además de médico, abogado, ingeniero agrónomo, empresario, investigador y aventurero (constructor del dique que fue dinamitado en los años 40 en Villa Carlos Paz del que aún se conservan algunos restos) y escritor, Joan Bialet Massé es hoy considerado un precursor del derecho laboral y parte de ello queda plasmado en esta invalorable obra de tres tomos escrita con una prosa envidiable que pone voz a un pensamiento corrosivo para la época. Y ese pensamiento en voz alta perdura gracias a la provechosa voz en off que acompaña el derrotero de imágenes, algunas de archivo, donde el embate del tiempo quitó nitidez al contorno pero no a la figura y mucho menos al fondo.Así como el catalán rubrica sus ideas a partir de un itinerario por 14 provincias desde el norte hasta el sur, Iglesias retoma la idea del viaje como punto de partida de este documental. Un viaje protagonizado por un padre y su hijo - en la ficción- a través de las rutas argentinas que descubre sus pueblos, rincones, voces, rostros e historias de vida tan intensas como esa atroz realidad que deja secuelas a diario. Secuencia repetida frente al panorama desolador que el corazón del Informe anticipa si es que no se modifican las reglas del juego. La vigente brecha social y la explotación del hombre deja trascender que desde principios del siglo XX hasta la actualidad nada cambió, aunque muten los actores el escenario es el mismo y las chances de revertir un proceso socio-histórico jaqueado por crisis económicas y malas políticas se van agotando. Sin embargo, esta sensación de territorio arrasado encuentra su contracara en aquellos que intentan volver a sembrar, como los empleados de la autogestionada fábrica Zanon en el sur o los actores vocacionales que apuestan al teatro barrial para despertar conciencias en el norte.Por eso, el énfasis de Bialet en la educación, el arte y la diversidad cultural resulta significativo y para nada anacrónico. Tampoco es anacrónico el reclamo de los pueblos originarios como los mapuches, defensores de su cultura y costumbres, rescatados en las hojas del Informe, que cuestiona la política de exterminio del indio, consumada por el gobierno de Roca y sus predecesores (y antecesores). De este modo, la figura de Joan Bialet Massé no sólo cobra sentido por su aporte bibliográfico, sino que lo muestra en las antípodas de un discurso político que en aras del progreso destruyó su tierra, diezmó a su gente e hipotecó su futuro de forma irreversible. Sergio Iglesias elabora un documental de gran calidad porque renuncia al hábito de dar respuestas descriptivas o declamativas, respeta su rol de observador no pasivo, sin desplazar a los verdaderos protagonistas pero construye una voz propia y una mirada inteligente con pocos elementos cinematográficos.La historia de Bialet Massé también se conecta con nuestra propia idiosincrasia que tiende a sepultar su pasado para desentenderse del presente pero que gracias al impresionante trabajo de Iglesias ahora tiene voz y alma.

Argentina 2006
95 min.
Dirección y guión: Sergio Iglesias
Fotografía: Andrei Durán
Cámara: Andrei Durán
Montaje:Gustavo Codella
Música: Sergio Iglesias
Sonido: Sergio Iglesias
Mezcla de sonido: Diego Gat
Biografía: (clickear)
Joan Bialet Massé nace en Mataró, Catalunya el 19 de Diciembre de 1846.En 1873 arriba a la Argentina.Fallece el 22 de Abril de 1907.
lunes 26 de enero de 2009
Carlos Alfredo Paravís Salaverry "Santiago Chalar"

Olvide que hice la patria* domingo 25 de enero de 2009
L'Infinito
Sempre caro mi fu quest’ermo colleE questa siepe, che da tanta parte
Dell’ultimo orizzonte il guardo esclude.
Ma sedendo e mirando, interminati
Spazi di là da quella, e sovrumani
Silenzi, e profondissima quiette
Io nel pensier mi fingo; ove per poco
Il cor non si spaura. E come il vento
Odo stormir tra queste piante, io quello
Infinito silenzio a questa voce
Vo comparando: e mi sovvien l’eterno,
E le morte stagioni, e la presente
E viva, e il suon di lei. Cosí tra questa
Inmensità s’annega il pensier mio:
E il naufragar m’è dolce in questo mare.
Traducció:
Siempre querido me fue este yermo cerro
Y este cerco que a tanta parte
Del último horizonte la mirada excluye.
Mas, sentado y mirando interminables
Espacios de allá lejos, sobrehumanos
Silencios y profundísima quietud,
Me quedo ensimismado hasta que por poco
El corazón no se espanta. Y como el viento
Oigo susurrar entre las plantas,
Yo a aquel infinito silencio a esta voz
Voy comparando, y pienso en lo eterno
Y en las muertas estaciones y en la presente
Y viva, y su sonido. Así tras esta
Inmensidad se anega mi pensamiento;
Y naufragar en este mar me es dulce.
Poeta, filólogo, ensayista, traductor y editor, Giacomo Leopardi es conocido por el hondo pesimismo que dejó traslucir en toda su obra. Nació en Recanati, sobre la costa adriática italiana, el 29 de junio de 1798 y su corta vida estuvo signada desde muy temprano por la enfermedad, origen sin duda de la tristeza infinita que llevó siempre en el alma. sábado 24 de enero de 2009
Sueltapájaros

sábado 17 de enero de 2009
El Infante Arnaldos

sobre las aguas del mar
como hubo el infante Arnaldos
la mañana de San Juan !
Andando a buscar la caza
para su halcón cebar,
vio venir una galera
que venía en alta mar;
las áncoras tiene de oro,
las velas de un cendal;
marinero que la guía,
va diciendo este cantar:
- Galera, la mi galera,
Dios te me guarde de mal,
de los peligros del mundo,
de fortunas de la mar,
de los golfos de León
y estrecho de Gibraltar,
de las fustas de los moros
que andaban a saltear.
Allí habló el infante Arnaldos,
bien oiréis lo que dirá:
- Por tu vida, el marinero,
digasme ora ese cantar.
- Quien mi cantar quiere oír
en mi galera ha de entrar.
Tiró la barca el navío
y el infante fue a embarcar;
alzan velas, caen remos,
comienzan a navegar;
con el ruido del agua
el sueño le vencío ya.
Pónenle los marineros
los hierros de cautivar;
a los golpes del martillo,
el infante fue a acordar.
- Por tu vida, el buen marino,
no me quieras hacer mal:
hijo soy del rey de Francia,
nieto del de Portugal;
siete años había, siete,
que fui perdido en la mar.
Allí le habló el marinero:
- Si tú me dices verdad,
tú eres nuestro infante Arnaldos
y a ti andamos a buscar.
Alzó velas el navío
y se van a su ciudad.
Torneos y más torneos,
que el conde pareció ya.
La leyenda del hada y el mago

Letra y música: Rata Blanca
sábado 10 de enero de 2009
I love the Patchwork!

Estas son algunas de las cosas que he hecho en el curso de patchwork:
1- Calendario de adviento
2- Delantal de Papá Noel
3- Peras de Navidad para centro de mesa (junto a tres más)
4- Bloques, hay 7 (desde la foto he hecho 6 más) y tendré que hacer unos 30!
Son piezas
cosidas a mano, luego se juntan entre sí, si se desea se agrega un borde, se unen a boata, se acolcha –capitoneado- a máquina o a mano, para luego formar, voilà!: un quilt. Se le puede dar distintos usos, como puede ser colgándolo en la pared como si fuera un tapiz, cabecero de la cama, una colcha, etc. Cuando lo acabe colgaré una foto.
Un poquito de historia:
El patchwork es un vocablo inglés, que significa trabajo de remiendo, o lo que es lo mismo, confeccionar piezas uniendo fragmentos de telas de diferentes tipos y colores, conocido también como trabajo con parches o simplemente parche.
El patchwork, la aplicación y el acolchado son tres tipos de labores tan relacionados entre si que pueden incluso, emplearse en conjunto.
Probablemente estas tres técnicas se encuentran entre las formas más antiguas de costura, y su intervención, se debió seguramente más a la necesidad que a las pretensiones ornamentales, puesto que habría que pasar mucho tiempo antes de que empezasen a utilizarse con estos fines. Su origen data de épocas muy antiguas, aunque es muy difícil precisar una fecha a este respecto., porque a pesar de haberse encontrado muestras de todos ellos, como una tienda funeraria egipcia de patchwork y aplicaciones del siglo IX a. de C.; una funda para silla de montar con aplicaciones de fieltro del siglo V o IV a. de C. encontrada en el sur de Siberia; y una alfombra acolchada de la región de Turania, junto al Mar Negro, que data del siglo I a. de C. (cuyos bordes están adornados con cenefas de formas aplicadas rellenas con dibujos lineales acolchados, realizados a pespunte), la complejidad de estos trabajos hace pensar que el nacimiento de estas técnicas es incluso anterior.El patchwork se confecciona a partir de fragmentos de tela unidos, para formar una sola pieza. Se trabajó en principio con objeto de aprovechar restos de materiales escasos o preciosos para hacer artículos prácticos., y de obtener telas enteras empalmando tiras de tejidos de diferentes anchuras confeccionadas a mano. En las velas de las naves del Nilo representadas en las pinturas murales de Tebas pueden apreciarse primitivos ejemplos de este tipo de labores.
Las labores de aplicación, consistentes en la costura de pieza sobre tela de fondo, fueron ideadas para remediar tejidos gastados o agujereados, cubriéndolos mediante parches. Más tarde fueron ganando valor ornamental al comenzar a recortarse los parches en diferentes formatos y adornarse sus bordes con hilos en realce. La aplicación, igual que en el caso del patchwork, se empleaba en la confección de las telas de las naves egipcias, quizá a modo de identificación, o para indicar su pertenencia.
El acolchado, que originalmente consistía en unir dos capas de tela con un relleno mullido entre medias, se introdujo como uno de los recursos más prácticos de protección contra el frió. Luego se inventaron otras variantes de la misma técnica, a base de dos capas de tela, sin relleno, y con dibujos compuestos por líneas de costuras que formaban efectos abultados en las superficies de las telas.
viernes 26 de diciembre de 2008
Soy el pulmón de Juan...

Vista de un pulmón de fumador y un pulmón sano.
Mi padre era coleccionista de las revistas “Selecciones del Reader’s Digest”( tenía de los años ’20 y ’30! )
A mí me gustaba “leerlas” para ir buscando “material”: éste material era nada menos y nada más que todas aquellas figuras femeninas (pin up) , de los spots de aquellos años que recortaba para jugar como si fueran muñecas. Mutilé más de una revista…Cuando me hice adolescente comencé a leerlas de verdad y aún recuerdo artículos, frases y chistes de ediciones!
Al leer en el blog Nueva Islaperdida la decisión de su autora de dejar de fumar se me ocurrió dedicarle éste artículo que leí como a los once años y gracias a Dios caló hondo en mí. Tal vez, porque la reclamación explicada en primera persona -del pulmón de Juan- tuvo un efecto de empatía. Quizá, si hubiese sido un artículo médico técnico más no me hubiera impactado tanto.
Hubieron sucesivos artículos:”Soy el riñón de Juan”,”Soy la suprarenal de Juan”,etc. A cual de todos más informativo.
He conseguido una parte de él, lo reproduzco porque considero esta expuesto con una claridad y sencillez extraordinaria:
Un vistazo al interior de ese delicado órgano esencial, merecedor de un trato más considerado del que suele recibir.
"Ustedes conocen muchas personas semejantes a Juan. Él tiene 47 años, es próspero y vive feliz con su esposa. Yo soy su pulmón derecho y me corresponde el privilegio de hablar porque soy algo más grande que mi compañero, situado en el lado izquierdo del tórax. Tengo tres lóbulos separados mientras que el otro tiene solo dos. Juan se llevaría una sorpresa si me viera, pues piensa que soy una especie de vejiga vacía de color rosa que cuelga dentro del tórax.
Pero no estoy vacío, si me cortaran presento el aspecto de una esponja para baño y mi color no es rosado. Lo fue cuando Juan fue pequeño. En la actualidad, después de haber consumido un cuarto de millón de cigarrillos y de haberme inflado unos quinientos millones de veces en la contaminada atmósfera de las ciudades, tengo un feo color gris moteado de negro. Peso alrededor de medio kilo.
Como no tengo músculos desempeño un papel pasivo en la respiración. Hay un vacío parcial en mi compartimento; por consiguiente cuando se dilata el tórax de Juan, me dilato yo. Cuando él exhala, yo me desinflo. Se trata simplemente de un mecanismo de retroceso. Si llegara a ocurrir que la pared del tórax se perforara en un accidente, el vacío parcial dejaría de existir y yo quedaría colgando lacio, sin trabajar hasta que se sanara la herida y se volviera a hacer el vacío.
Los órganos más importantes de Juan, sobre todo el corazón, funcionan por control automático. Lo mismo ocurre conmigo, la mayor parte del tiempo, aunque también estoy sujeto al control voluntario de mi amo. De niño, cuando Juan hacía berrinches, en ocasiones contenía la respiración hasta ponerse un poco morado. Su madre se preocupaba aunque sin razón, pues mucho ante que sufriera verdaderos perjuicios, la respiración automática se habría hecho cargo y el pequeño habría comenzado a respirar, aunque no quisiera. La acción automática de mis funciones respiratorias está regulada por el bulbo raquídeo y otros centros cerebrales, el cual detecta de manera instantánea el oxígeno y las descargas de deshechos de anhídrido carbónico. Si la acidez aumenta demasiado, como ocurre cuando Juan hace un ejercicio enérgico, el centro de control me ordena que también haga más profunda la respiración: es lo que llamamos el segundo aliento.
Cuando Juan está sentado necesita unos 16 litros de aire cada minuto; en la marcha, necesita unos 24; en la carrera, unos 50 litros y recostado tranquilamente en una cama sólo 8 litros. El aire que necesito me debe llegar más o menos húmedo y cálido. Para producir ese aire, en el trayecto de unos cuantos cm, se requiere todo un complicado sistema, sobre todo las glándulas que producen mucus en la nariz y garganta, que producen hasta medio litro de secreción diaria para humedecer el aire que respiro. En los días fríos los vasos sanguíneos de las mucosas se encargan de calentar el aire.
Hay una lista interminable de cosas que me pueden causar dificultades. Cada día Juan inhala toda clase de bacterias y virus. La lizosima, es una poderosa enzima presente en la nariz y garganta que detiene estos microbios y los destruye. En mis conductos existen los fagocitos que vigilan a los invasores y los engullen.
Desde luego el aire contaminado es mi peor enemigo. Los demás órganos, viven protegidos; sin embargo para las consecuencias reales, daría lo mismo que yo estuviese fuera del cuerpo de Juan, expuesto a los peligros del ambiente y sus impurezas. Aunque no lo parezca soy muy delicado y es asombroso que pueda sobrevivir obligado como estoy a sufrir la presencia de compuestos como el anhídrido sulfuroso, el benzopireno, el plomo, el bióxido de nitrógeno, etc. La labor de limpieza mayor la llevan a cabo los cilios, pelillos microscópicos que cubren, en cantidad de decenas de millones, todos mis conductos respiratorios. Como trigo al viento, los cilios se agitan hacia atrás y adelante cerca de doce veces por segundo. Moviéndose hacia arriba, empujan los desechos hacia la garganta, donde pueden ser deglutidos por Juan.
Si Juan pudiera observar mis cilios al microscopio, vería que cuando se les arroja humo de cigarrillo o aire muy contaminado, dejan de agitarse y se paralizan durante algún tiempo. De continuar esta irritación por un periodo largo los cilios se debilitan y mueren, sin que los puedan remplazar.
A los treinta años de fumador, Juan ha perdido casi todos los cilios, y las membranas de los conductos que segregan materia mucosa han aumentado tres veces su espesor normal. Él no lo sabe, pero corre el peligro de sofocarse. Si cae en mis sacos de aire demasiada materia mucosa, la respiración cesa tal como si hubieran penetrado en los pulmones varios litros de agua. Lo único que lo salva de ese riesgo es su ruidosa tos de fumador que ha pasado a suplir la función de los cilios. Juan debe tener presente que este es el único mecanismo de limpieza que me queda y deberá guardarse de tomar medicamentos para combatir la tos.
La mayor parte del tiempo Juan me exige que inhale verdaderos desperdicios. Algunas partículas obstruyen mis conductos más pequeños y otras queman mis tejidos. Las frágiles paredes de mis alvéolos pierden elasticidad y no se desinflan como es debido cuando exhalo. El anhídrido carbónico queda retenido en los alvéolos, que dejan de proporcionar oxígeno a la sangre y de tomar los deshechos de anhídrido carbónico. Así sobreviene el enfisema pulmonar, espantoso padecimiento en que cada respiración constituye una lucha para sobrevivir.
Aunque Juan no lo sabe, varios millones de alvéolos míos se hallan en esta situación. Como su capacidad pulmonar es unas 8 veces mayor de lo que necesita para el trabajo sedentario, todavía le queda una reserva suficiente. De esta manera lo estoy poniendo sobre aviso.
Lo más importante, desde luego, es que Juan deje de fumar. Pero si es incapaz de renunciar al cigarrillo, puede ayudarme por otros medios. Existe una pequeña máquina de carbón activado que hace circular el aire y absorbe las substancias químicas que atacan mis tejidos. Si él colocara una en su alcoba y otra en su oficina, yo tendría dieciséis horas de protección cada día.
También le aconsejo que haga más ejercicio y observe un régimen de alimentación más adecuado. El ejercicio me obliga a respirar con mayor profundidad y eso es muy conveniente. En condiciones normales la mejor manera de respirar es hacerlo profundamente. Juan podría practicar la respiración abdominal como lo hacen los cantantes de ópera, que consiste en no inflar el tórax y en dejar caer el diafragma. De este modo el aire penetra hasta el fondo de mis alvéolos.
Además sería útil que Juan empleara en mí ciertos hábitos de limpieza. Que abra la boca y exhale todo el aire que pueda. Luego que frunza los labios y sople: todavía le quedará bastante aire. Si lo hiciera fumando, observaría algo que debería hacerlo reflexionar: de sus labios fruncidos saldría humo que en condiciones normales, quedaría encerrado, estancándose en el interior.
Todo se resume en lo siguiente: En su mayoría los órganos vecinos míos pueden soportar sin quejas un trato muy rudo. Por desgracia este no es mi caso. La naturaleza no me ha dotado de todos los medios de protección que necesito para vivir en el mundo de hoy. Por eso han adquirido proporciones de epidemia una serie de enfermedades de los pulmones. ¡Presta atención Juan!..."
Tomado de J.D.Ratcliff, Selecciones del Readers's Digest, Abril 1983.
Dedicado a Alicia, y a las muchas Alicias y Juanes, a papá, hermanas Jeannette y Jackeline y amigas/os Ana, Eva, Vanesa, Ramón...
Enlaces:
Fumador artificial que consiste en absorver los componentes de 400 cigarros.
lunes 22 de diciembre de 2008
miércoles 10 de diciembre de 2008
Flashback 4#
El 24 de noviembre saboreamos el triunfo! Fué la victoria contra las chicas de l'Intitut GEM de Mataró. Hacía ya cuatro meses que nos habían ganado en su casa 3-1. Ahora, en pleno invierno
Patadol: dícese de la bebida que tiene por efecto dar fuertes patadas a todo lo que se mueva.
lunes 8 de diciembre de 2008
Love Generation - Bob Sinclair
From Jamaica to the world,
This is just love;
This is just love,
Yeah!
Why must our children play in the streets,
broken hearts and faded dreams,
give some love to everyone that you meet,
don't you worry, it could be so sweet,
just look to the rainbow,you will see,
sun will shine 'till the eternity,
I've got so much love in my heart,
no one can tear it apart,
yeah.
Feel the love generation...
De Jamaica para el mundo
Es sólo amor,
Es sólo amor,
Sí!
Por qué deben jugar los niños en las calles,
los corazones rotos y los sueños marchitados,
paz y amor a todos los que te encuentres,
no te preocupes, esto podría ser tan dulce,
sólo con mirar al arcoiris, podrás ver el sol brillar,
hasta la eternidad,
Tengo tanto amor en mi corazón,
nadie puede rasgarlo,
sí.
Es la generación de amor...











